jueves, 28 de junio de 2012

El libro “Cristina” una visión dura de la presidenta (II)



Según indica la periodista,"Él la hace presidenta, y en eso que llamábamos doble comando, él era quien mandaba",que no duda en señalar en su obra que "si algo comparte el matrimonio que nos ocupa, no es eso que llaman amor, sino la adicción al poder y a la seguridad que este genera y proyecta (...)Cristina era una mujer de origen humilde, hija de un conductor de autobús, con ansias de salir del suburbio, como si alguien aquí saliera de Móstoles", de esta manera, explica como aquella mujer, años después, tuvo un amor desmedido por el lujo y por la ropa de precios muy altos. También, describe cómo el matrimonio logro emplear el poder para poder hacerse más rico y los compara, con cierta ironía, con el presidente Carlos Menem "que fue quien empezó el latrocinio en Argentina, era un turco ladrón, pero un sibarita y repartía con los amigos, pero éstos se quedan con todo, para ellos y su camarilla, que no pasa de cinco personas". Sobre Cristina, dice que es un mujer que se cree que es culta, pero, según algunas anécdotas, que se relatan en el libro, no lo es tanto. Por ejemplo, cuando tuvo lugar la posible negociación de la gran deuda argentina con el Club de París, preguntó si tenía que hablar con el propio Sarkozy.
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El libro “Cristina” una visión dura de la presidenta



Algunos de los atributos que se emplean, para describir a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, según el retrato, sin ningún tipo de misericordia, realizado por la periodista argentina Sylvina Walger: "Autoritaria, amarga, pintada como una máscara y rellena de bótox, nueva rica y vulgar en el lenguaje". El libro, que ya es un éxito de ventas en Argentina, se acaba de presentar en Madrid. La periodista confiesa que, la primera vez que vió a Cristina, no le cayó mal. "Podíamos apostar que fuera nuestra Hillary Clinton, una mujer independiente etc. Pero no era así, era influenciable, y después fue tomando vuelo, más poder y más sectarismo" ha afirmado la propia periodista. Por otro lado, la propia Cristina  "no tolera que le discutas algo, y eso es porque ha leído y no ha entendido casi nada, por eso no puedes mantener una discusión con ella, y cuando luego se fue rodeando de una camarilla, la gente normal empezó a odiarla". En realidad, cuando la periodista habla de Cristina, no está hablando de la presidenta, sino del “tándem” que conformaba con su marido, el anterior presidente Nestor Kirchner, ya que el libro salió a la venta, en Argentina, sólo diez después de la muerte del ex mandatario.
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miércoles, 27 de junio de 2012

La autora de “El color purpura” no lo traducirá al hebreo (II)



"Los testimonios que oímos, tanto de israelíes como de palestinos, fueron devastadores. Crecí bajo el 'apartheid' estadounidense y esto es mucho peor. De hecho, muchos sudafricanos que asistieron, incluido (el Nobel) Desmond Tutu, sintieron que la versión israelí de estos crímenes es mucho peor que la que sufrieron bajo los regímenes supremacistas blancos" ha subrayado la autora, Alice Walker. A sus 68 años de edad, la escritora se muestra muy esperanzada con la creación del movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones), del que ella misma forma parte, "tenga suficiente impacto en la sociedad civil israelí para cambiar la situación (..) "Me gustaría mucho saber que mis libros son leídos por la gente de vuestro país, especialmente por los jóvenes y los valientes activistas israelíes (judíos y palestinos) por la justicia y la paz a cuyo lado he tenido la alegría de trabajar. Espero que algún día, quizás pronto, esto suceda. Pero ahora no es el momento". La escritora, que logró el premio Pulitzer por El color púrpura, posee una larga trayectoria como activista y, en el año 2009, decidió visitar Gaza con medio centenar de mujeres, tras la operación Plomo Fundido, en la que murieron 1400 palestinos.
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martes, 26 de junio de 2012

La autora de “El color purpura” no lo traducirá al hebreo



La escritora estadounidense, Alice Walker, al creadora de la famosa novela El color púrpura, que llevó al cine Steven Spielberg, ha decidido vetar la traducción, a la lengua hebrea, de dicho libro, en protesta por las políticas israelíes, que considera que es un apartheid con las personas palestinas. Walker ha explicado sus motivos en una carta abierta a los editores de Yediot Libros -que es propiedad del grupo que se encarga de editar el periódico más leído de todo el país, el Yediot Aharonot- que está fechada en el pasado 9 de junio y que, hace muy poco, fue reproducida por la Campaña para el Boicot Cultural y Académico de Israel (PACBI, son sus siglas en inglés) a través de su página web. La escritora recuerda que apoya el boicot a Israel, de la misma manera que, en su momento, lo hizo con Sudáfrica, a causa de la tristemente histórica segregación racial y que el Tribunal Russell sobre Palestina -es una corte popular, de ámbito internacional, de cuyo jurado, ella misma ha formado parte- acusó de realizar un apartheid con los palestinos, tanto en sus propios territorios, como en el caso de los territorios ocupados en Gaza, Cisjordania y en el Este de Jerusalém.
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lunes, 25 de junio de 2012

Sexo, política y mentiras, en una novela sobre los peligros del liberalismo salvaje (III)




Victoria es maravillosa como mujer, pero en las relaciones con sus amantes no hay amor ni sentimientos, solo hay juego y borrachera de sensaciones, en las finanzas se funciona igual, lo que prima es lograr más y más dinero, sin ninguna conciencia política" ha señalado Reinhardt. Pero, esa conciencia política si la tiene el personaje de David, que es una especie de avatar del propio Reinhardt “Tiene muchas cosas de mí”. Así, David, que está casado con su primera novia y ya es padre de dos niñas, su procedencia es de la clase media, como es su caso, que, aunque está muy bien situado, lleva sobre su espalda un gran peso, que le está agotando, desde un punto de vista físico, mental y psicológico. A esta clase de directivos es a los que los accionistas suelen presionar más, para poder conseguir mayores márgenes de beneficio, exprimir toda su energía y su fuerza vital. Es lo que caracteriza a la frialdad del ultraliberalismo. Pero, Victoria, por su parte, representa otra casta, a los altos ejecutivos, que poseen una visión, sobre la realidad, que es diferente, que viven con gran rapidez, con un desplazamiento continuo, que hacen varias cosas a la vez, que no se dejan atrapar por el compromiso, que van más rápido, que son más oportunistas y que suelen evolucionar hacia el discurso.  
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Sexo, política y mentiras, en una novela sobre los peligros del liberalismo salvaje (IV)



Mientras tanto, Victoria es el personaje feminista, lleno de curvas. El autor recuerda que estamos viviendo en una sociedad que va muy rápido, que cambia muy deprisa, donde se toman decisiones, de manera constante y en la que lo que era válido ayer, no vale para hoy. Eso es lo que hace que estemos ante un mundo bastante angustioso.
El personaje de Victoria va a representar el poder e, incluso, en el campo más íntimo, se van a invertir los papeles, con una parte femenina mucho más prepoderante en David, quien jamás llega a conseguir el orgasmo con ella. Este es el único punto que el escritor deja abierto, para el lector, para que pueda interpretarlo, de manera libre. Del personaje de Victoria, Reinhardt añade que no le gusta su ideología, pero si que sea feminista, su libertad, su manera de afirmarse como mujer, por eso la caracteriza por un cuerpo muy rotundo, con curvas, inspirado en las diosas de la Antigüedad, para poder "combatir los dictados de nuestra época, que también son detestables en la moda, no solo en las finanzas". Con este personaje, el autor busca mostrar su desaprobación con la delgadez, la depilación total y el ultrabronceado, en un mundo globalizado, donde se indica qué debemos comer, qué música escuchar o qué vestir.
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Sexo, política y mentiras, en una novela sobre los peligros del liberalismo salvaje (II)



"Me interesaba confrontar la realidad a través del encuentro dedos personas que representan visiones contrapuestas", ha señalado Reinhardt, en el tono pausado y cálido, que caracteriza al escritor, que, también, es editor de obras de arte. Muy elegante y cultivado, el escritor considera que hay que encontrar una opción intermedia entre el ultraproteccionismo, que están defendiendo las izquierdas europeas, y el ultraliberalismo. El sistema Victoria, de la editorial Alfaguara, posee una gran carga política y sexual y busca alertar sobre las graves consecuencias que puede llevar el capitalismo financiero y la globalización si no se piensa en lo esencial, si no se llega a reflexionar sobre las consecuencias de nuestras acciones, en el interés general y en la protección del planeta. Si no se llegan a fijar una serie de reglas, si no se lleva a cabo una regulación, el capitalismo va a acabar terminando de una manera de implosión, como en Victoria. El escritor avisa en alusión a la muerte de la protagonista de la novela, que se encuentra con un trágico destino, a causa de su necesidad por ponerse en peligro y rizar el rizo, en el tema del sexo, para poder llegar a más excitación y lograr un mayor placer.
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