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lunes, 13 de febrero de 2012

Las obras de Mijail Bulgakov


Las obras que dejó Mijail Bulgakov, por las cuales se ha convertido en una figura relevante, dentro de la literatura rusa:
Obras de teatro: Iván Vasílievich, 1936. Iván El terrible, a causa de una máquina de tiempo, aparece en un apartamento, en medio del Moscú, de los años 30.
Novelas: El maestro y Margarita, 1928-1940
Su novela más importante es la novela satírica “El maestro y Margarita”, que fue publicada por su propia esposa, cuando ya habían pasado veintiseis años de su muerte (1966) y gracias a la cual, el escritor se ha convertido en inmortal. Durante muchos años, en la Unión Soviética, se podía conseguir como samizdat, antes de que apareciera en la revista Moskva, en forma de capítulos. Para muchos expertos, estamos ante una de las mejores novelas del período del Imperio Soviético. Incluso, en la novela aparecen frases, que se han convertido en frases hechas de la lengua rusa, como puede ser “los manuscritos no arden”.
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domingo, 12 de febrero de 2012

Los cuentos de Mijail Bulgakov (II)


Un relato que debemos tratar, de una manera especial, es “Morfina”. Es un diario de un compañero del médico Poliakov, el protagonista de la novela, que, en el momento en el que fallece, deja un duro relato, que es una especie de confección, que es la crónica de la destrucción de una persona, que se describe con palabras turbadoras -muy influenciado por la etapa del escritor, en la que sufría una adicción por la morfina-. Al inicio de su horrible vivencia: "No puedo dejar de alabar a quien por primera vez extrajo la morfina de las cabecitas de las amapolas. Es un verdadero benefactor de la humanidad" y acaba confesando que "Me he destruido solamente a mí mismo" . En dicho relato nos encontramos con momentos muy duros: "La muerte de sed es una muerte paradisíaca, beatifica en comparación con la sed de morfina (…) En realidad no es un diario sino una historia clínica (...)Si yo no estuviera marcado por mi formación de médico, afirmaría que normalmente el ser humano sólo puede trabajar después de una inyección de morfina”
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sábado, 11 de febrero de 2012

Los cuentos de Mijail Bulgakov


Nos encontramos con sus cuentos en varias colecciones. Así, tenemos “Notas en los puños”, que es un precioso ejemplo de como eran los relatos breves del autor. Muchos de estos cuentos se pueden leer como ficción novelesca, que se escriben alrededor de las primeras aventuras, como médico, como joven graduado en dicha carrera. La mayor parte de dichos cuentos describen la vida de un médico rural, o sea, lo que fue el escritor. Incluso, muchos de estos cuentos nos recuerdan a los relatos de William Carlos Williams, con una gran cantidad de anécdotas, sobre partos, amputaciones, curaciones de sífilis, traqueotomías, los fracasos diarios. Pero, hay grandes diferencias entre el escritor ruso y el norteamericano. Bulgakov poseía una gran voluntad, dentro de la narración, gracias a su importante capacidad introspectiva y un gran distanciamiento, teniendo en cuenta la propia persona, con un toque cómico. Todo lo anterior, en medio de un paisaje que está dominado por la nieve -de una manera muy obsesiva- y que se relata con agilidad y con mucha calidad, para que el lector se acerque a la narración. “Corazón de perro” es menos famosa, pero es importante. Es una novela corta donde el escritor critica la década de los años 20, del Régimen Soviético, con cinismo y mucha ironía, pero de una manera abierta.
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viernes, 10 de febrero de 2012

Mijail Bulgakov, uno de los grandes de la literatura rusa (III)


Bulgakov nunca llegó a apoyar al régimen soviético, y se metía con algunos de sus grandes defectos, en sus obras, lo que hizo que fuera “castigado” con diez años de ostracismo. Durante décadas, muchos de sus escritos fueron guardados, por el mismo, en un cajón. En el año 1930, decidió escribir una carta al propio Stalin, donde le pedía permiso para poder emigrar de la Unión Soviética, pero fue rechazada. Incluso, llegó a recibir una llamada por teléfono, del propio Stalin, para que le explicara esta petición -este momento fue uno de los más dramáticos de su vida-. Stalin, al que le gustó una de sus obras, le dio trabajo en el Teatro de la Juventud obrera de Moscú y, después, en el Teatro de Arte de Moscú. Eso sí, en el propio teatro, vivó un constante acoso por parte del NKVD, que le detuvo en varias ocasiones y boicoteó la publicación de algunas de sus obras. Cuando falleció, en el año 1940, a causa de un problema renal hereditario. En vida, era muy conocido por sus obras en el Teatro del Arte de Moscú de Konstantin Stanislavski. Una de sus mayores osadías fue escribir una comedia grotesca, donde Ivan el Terrible aparece en el Moscú de los años 30 -este hecho fue la causa, para muchos, de que no fuera uno de los escritores purgados por el régimen, en el año 1937-. En la década de 1920 comienza a escribir prosa, sintiendo gran admiración por los escritos de H.G. Wells y llegó a escribir historias con elementos del género de la ciencia ficción.
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domingo, 5 de febrero de 2012

Mijail Bulgakov, uno de los grandes de la literatura rusa (II)


A causa de sus heridas de guerra, tuvo problemas en su salud, como pueden ser el dolor crónico, sobretodo, en la zona del abdomen. Esto hizo que tuviera que emplear la morfina, lo que llevó a que sufriera una adicción a la misma. En el año 1918 decide dar el paso de dejar de injectarse morfina. Su libro “Morfina”, que se publicó en el año 1926, trata como el escritor tuvo que hacer frente a dicha adicción. No dudó en dejar la medicina por su pasión por la literatura, hasta el año 1919. Su primera obra fue un almanaque de folletines, que recibe el nombre de “Perspectivas Futuras”. En el año 1921 se muda a Moscu e inicia su carrera como escritor. Gracias a que vivía muy cerca de los Estanques del Patriarca, empleó este lugar para situar gran parte de su novela más importante: El maestro y Margarita. En 1925 se separa de su primera esposa y se cada con Lyubov Beloziórskaya. En la primera mitad de los años 20, publica una serie de escritos. En el año 1927, su carrera empieza a tener serios problemas, ya que es acusado de estar contra el Régimen Soviético. En el año 1929, su carrera estaba completamente destruida y el gobierno le castiga: censura y prohíbe la publicación de sus trabajos o que sus obras de teatro fueran puestas en escena. En el año 1932, se vuelve a casar con Yelena Shílovskaya, que fue la gran inspiración del personaje de Margarita. Durante su última etapa de su vida, sigue trabajando en su novela “El maestro y Margarita”; pero, también, realizó críticas, escribió relatos, obras de teatro, traducciones... Muchas de las mismas no fueron ni siquiera publicadas o fueron destruidas por las propias críticas.
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Mijail Bulgakov, uno de los grandes de la literatura rusa


Mijail Afanasievich Bulgakov es un escritor y dramaturgo soviético, que se ubica en la primera mitad del siglo XX. Nació el 15 de mayo de 1891, en la ciudad de Kiev, en la actual Ucrania, cuando pertenecía al Imperio Ruso, y falleció el 10 de marzo de 1940. Fue le hijo primogénito de un profesor asistente, en la conocida Academia de Teología de la ciudad de Kiev. Y, sus abuelos fueron clérigos en la Iglesia Ortodoxa Rusa. Desde pequeño demostró tener un gran interés por la literatura, sobretodo, la rusa y la europea. En el año 1913 su vida cambia totalmente: se casa con Tatiana Lappa. Cuando se inició la primera guerra mundial pasó a ser voluntario de la Cruz Roja y fue llevado al frente del conflicto, donde, en dos ocasiones, fue herido de gravedad. En el año 1916 logró graduarse en el Departamento de Medicina, de la Universidad de Kiev. Después, al lado de sus hermano, se alistó en el Ejército Blanco. Tras la Guerra Civil y la llegada al poder de los sóviets, gran parte de su familia se vio obligada a exiliarse, a la ciudad de París. Al mismo tiempo, Mijaíl y sus propios hermanos estaban en el Cáucaso, donde él trabajaba como periodista. A pesar de que tuvo una situación llena de privilegios, durante el régimen de Iósif Stalin, a causa del tifus que atacó a Rusia, no pudo trasladarse ni a Alemania ni a Francia, lo que provocó que no pudiera volver a su familia.
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