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martes, 7 de febrero de 2012

El maestro y Margarita de Mijail Bulgákov. Temas de la novela


A lo largo de la novela nos encontramos con la unión del fuego, el agua, la destrucción y otro tipo de fuerzas naturales. Pero, también, la conexión entre la luz y la oscuridad, el ruido y el silencio, las tormentas y la calma, el sol y la luna u otro tipo de polos, que son completamente opuestos. En el último punto, la novela va a tratar la interacción entre las dos grandes tramas de la literatura, el bien y el mal, la inocencia y la culpa, el valor de las personas y la cobardía. También, nos encontramos con temas como pueden ser la responsabilidad hacia la verdad, en el momento en el que la autoridad la niega y la defensa de la libertad de espíritu, en una sociedad donde no existe. Los temas recurrentes en la novela son el amor y la sensualidad. El amor que siente Margarita por el Maestro le va a llevar a abandonar a su marido; pero, a pesar de todo, la historia no acaba mal. Su relación con el maestro no es sólo espiritual, también, sexual. Y, es que la novela es un gran torrente de impresiones sensuales, de todo tipo. Incluso, en pasajes llenos de sátira, nos muestra la gratificación sexual, donde no hay amor, como algo vacío. También, nos muestra la estupidez de decir “no” a la sensualidad, teniendo la excusa de una responsabilidad, que está vacía, que se ridiculiza en la figura del personaje de la vecina de Natasha. Y, es que esta novela posee una gran influencia de la novela Fausto, del escritor alemán Goethe.
Foto: fuente  

domingo, 5 de febrero de 2012

El maestro y Margarita de Mijail Bulgákov (III)


Otro tema que se trata en la novela, es el libro de Bildungsroman -que es una novela de aprendizaje o formación- cuyo centro es el Iván. Su intento vano de perseguir y capturar a dicha “banda” y avisar a los demás sobre la naturaleza, tanto misteriosa como maligna, va a llevar al lector a diversos escenarios, como es el manicomio donde Iván termina. Allí, conoceremos a Maestro, un autor que vive amargado, ya que le han rechazado su novela histórica, que trata la relación sobre Poncio Pilatos y Cristo, lo que le ha hecho dar la espalda al mundo “real”, incluido a su amada, Margarita, una mujer que le es devota. En esta primera etapa de la novela nos encontramos con el espectáculo que ha realizado el propio Satán, en medio de un teatro de variedades, donde se satiriza sobre la vanidad, la credulidad y la avaricia de los nuevos ricos, o la toma y ocupación del apartamento de Berlioz, por parte de la banda y de Voland.
En la segunda parte, nos encontramos con Margarita, que es la amante del Maestro y tiene el papel de la representación de la pasión humana. Acepta una oferta de Satán y se convierte en bruja, con poderes sobrenaturales, la noche del baile de medianoche, la conocida Noche de Walpurgis, que coincide con la del Viernes Santo, lo que une los tres elementos del libro.
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sábado, 4 de febrero de 2012

El maestro y Margarita de Mijail Bulgákov (II)


La primera versión de dicha novela, completa, fue en 1967 y fue la editorial Posev, de Francfort, quien se atrevió a dar el paso. Eso sí, en Rusia no fue hasta el año 1973, cuando se publicó dicha versión, que fue elaborada por Anna Saakyánts. Y, en 1989, salió a la luz la versión referencia, la de la experta en literatura Lídiya Yanóvskaya.
Un dato sorprendente de la novela es que se desarrolla en tres escenarios. El primero de ellos es la ciudad de Moscú, que se muestra en la década de 1930, donde tiene lugar la visita de Satán, que está disfrazado como Vóland, que es un misterioso mago, del que no se conoce su origen, que aparece con un asistente, Fagotto, un travieso gato que habla, que se conoce como Beguemot, un sicario colmilludo con el nombre de Asaselo, la pálida Abadonna y su mirada que provoca la muerte y Guela. Este grupo de personajes provoca serios daños a la élite de la literatura y su sindicato, el MASSOLIT, cuya sede está en el restaurante Casa de Griboyédov, donde se reúnen los corruptos arribistas y sus mujeres -que podían ser las legítimas o sus amantes-, burócratas y personas aprovechadas, escépticos y personas descreídos, que describen el espíritu humano como lo entendía el propio Bulgákov. La novela se inicia con el enfrentamiento entre el jefe de la burocracia literaria, Berlioz, y un hombre extranjero que busca defender las creencias y que hace público sus poder proféticos (Voland). Testigo de dicho encuentro es el joven y lleno de entusiasmos el poeta moderno, Ivan Bezdomny, que pasará de ser “moderno” a “tradicional” y que rechaza la literatura como una narrativa unificadora y una curva del desarrollo ideológico, como le pasaba a Tolstoi o Sartre.
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El maestro y Margarita de Mijail Bulgákov


Estamos hablando de una de las grandes novelas del siglo XX, de la antigua URSS. Fue escrita en lengua rusa. Bulgakov escribió dicha novela en el año 1928, aunque él mismo destruyó la primera versión, de dicha novela, quemándola en un horno, tras saber que otra de sus novelas “Cábala de santurrones”, había sido proscrita. Eso sí, en 1931 decidió volver a comenzar dicha obra, acabando el segundo borrador en el año 1936, cuando se logró que la mayor parte de la trama, de la versión final, había quedado estructurado. El tercer borrador se terminó en 1937. Aunque el escritor no terminó contento y realizó un cuarto borrador, en el año 1940. Fue su propia mujer, entre 1940 y 1941, quien tuvo que terminar la novela. Una versión censurada del libro (donde se había cambiado buena parte del trama y faltaban el 12% del contenido) se publicó en la conocida revista Moskvá. Las partes que faltaban en la ubicación, después, fueron publicados como si fuera un samizdat -o sea, una copia y con una distribución clandestina, que era una forma de poder hacer conocidas versiones de libros que habían sido prohibidas, durante el régimen soviético. Estas copias eran de pocas copias y se esperaba que la persona que recibiese una, por su parte, hiciera más copias y las distribuyera a otras personas. Estas copias se solían hacer a través de un mecanografiado o empleando la escritura a máquina. Eso sí, evitar la censura oficial, también, podía provocar serios riesgos de peligro, ya que las personas que distribuían podían sufrir duros castigos-.
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